Rosa Campos Pulido
Doctora en Ciencias en Agroecosistemas Tropicales
mexicana

¿Qué sucede cuando deseamos apreciar la naturaleza? ¿Qué ocurre cuando el ambiente ha cambiado y desconocemos las rutas, los accesos, los protocolos y demás condiciones necesarias para realizar un recorrido? ¿Cómo podemos asegurarnos de que ese trayecto sea positivo tanto para quienes visitan el lugar como para la comunidad?
El turismo de naturaleza permite conocer paisajes, ecosistemas y formas de vida diferentes. Puede realizarse de manera individual o grupal y generar beneficios para las comunidades. Sin embargo, también depende de las condiciones del territorio donde se desarrolla. Un mismo destino puede ofrecer experiencias diferentes según sus características, sus accesos, la información disponible y las condiciones sociales que lo rodean.
No todas las comunidades cuentan con las mismas condiciones para recibir visitantes. Algunas disponen de caminos adecuados, señalización, servicios y personas capacitadas para acompañar los recorridos; otras pueden presentar limitaciones que dificultan la experiencia turística y la participación de la población local.
También debemos preguntarnos si estos espacios son accesibles para todas las personas. Por ejemplo, una persona con discapacidad visual puede encontrar mayores dificultades cuando los caminos presentan desniveles, son estrechos o carecen de señalización. Lo que para algunos puede parecer un recorrido sencillo, para otros puede representar una barrera. Por ello, pensar en un turismo accesible implica considerar las diferentes necesidades de quienes visitan estos espacios al momento de planificar las actividades (McIntosh & Flemmer, 2026).
Desde esta perspectiva, disfrutar de la naturaleza implica también reconocer el territorio que estamos visitando. Conocer las rutas, identificar los accesos y contar con una persona que conozca el lugar puede hacer una diferencia importante. El guía no solamente acompaña al visitante; también puede convertirse en un vínculo entre quienes llegan y quienes habitan el territorio.
La organización previa también es fundamental. Informar a la comunidad sobre la llegada de un grupo, establecer las rutas que se utilizarán y mantener comunicación con quienes conocen las condiciones del territorio puede contribuir a prevenir situaciones de riesgo. Considerar la perspectiva de quienes habitan la comunidad permite identificar necesidades y problemáticas que pueden pasar desapercibidas cuando la planificación se realiza únicamente desde fuera (McKenna & Hanrahan, 2024).
Pero ¿qué sucede cuando la información sobre los riesgos de un territorio no está disponible, no es accesible o no se encuentra actualizada? En estos casos, el conocimiento local adquiere especial importancia. Las personas que habitan el territorio pueden conocer cambios recientes en los caminos, zonas que deben evitarse o condiciones ambientales y sociales que todavía no aparecen en los instrumentos oficiales de gestión del riesgo.
La percepción de seguridad también se relaciona con las condiciones del espacio. La infraestructura, la iluminación y las condiciones de habitabilidad pueden influir en la manera en que un territorio es percibido por quienes lo habitan y lo visitan (Sderis Anaya Ortiz & Solís García, 2024). Por ello, la seguridad no depende únicamente de las características físicas de un recorrido. También está relacionada con la información disponible, la organización, el conocimiento del territorio y la participación comunitaria.
El contexto social y cultural también forma parte de la experiencia turística. Las formas de vestir, las prácticas tradicionales, las expresiones culturales o determinados símbolos pueden adquirir significados diferentes según el territorio y las circunstancias. Cuando existen tensiones sociales, estas pueden influir en la manera en que determinadas expresiones son percibidas por habitantes y visitantes. Por ello, conocer y respetar el contexto de una comunidad también forma parte de un turismo responsable.
El turismo de naturaleza no debería comenzar únicamente cuando el visitante llega al sendero. Existe una responsabilidad previa de organización, comunicación y conocimiento del territorio. De esta manera, quienes realizan la actividad pueden disfrutar de la naturaleza, mientras que la comunidad puede participar y beneficiarse de ella sin que el turismo genere nuevos riesgos o conflictos.
El turismo de naturaleza, entonces, no depende únicamente de contar con un paisaje atractivo. También requiere condiciones territoriales, sociales y organizativas que permitan acceder a estos espacios, conocerlos y disfrutarlos de manera responsable. Escuchar a las comunidades y considerar su conocimiento permite fortalecer la seguridad, la accesibilidad y el respeto hacia quienes habitan el territorio.
Por lo anterior, considero que los desafíos para fortalecer las comunidades desde el turismo de naturaleza implican reconocer las condiciones, necesidades y dinámicas de cada territorio. Escuchar a las comunidades, conocer el lugar y planificar las actividades antes de llegar permite desarrollar experiencias más seguras y respetuosas, sin reducir el turismo al disfrute de un paisaje. Quizá valga la pena preguntarnos, cada vez que visitamos un espacio natural, si estamos mirando el territorio únicamente como visitantes o si también estamos reconociendo a quienes lo habitan, lo conocen y forman parte de él.
Referencias
McIntosh, A., & Flemmer, C. (2026). Sharing experiences of co-design for accessible tourism. Annals of Tourism Research, 116, 104110. https://doi.org/10.1016/j.annals.2025.104110
McKenna, F., & Hanrahan, J. (2024). Meaningful community engagement through advanced indicator systems for sustainable destination planning. Environmental and Sustainability Indicators, 22, 100392. https://doi.org/10.1016/j.indic.2024.100392
Sderis Anaya Ortiz, J., & Solís García, A. I. (2024). Percepción de la seguridad de las mujeres que viven en el destino turístico, Cozumel, México. Clepsydra. Revista Internacional de Estudios de Género y Teoría Feminista, 27. https://doi.org/10.25145/j.clepsydra.2024.27.04
