Paternidades y migración irregularizada en México.

Eric Oliver Luna González.[1]


[1] Doctor en Ciencias Antropológicas por la UAM; profesor de asignatura en la UACM; miembro de la Red de Investigadores Huika Mexihco AC; miembro RENISCE; migrantólogo y voluntario en casas de migrantes.

Para Juan, mi papá.

Introducción.

Hay una falta de estadísticas de padres que migran solos con sus hijos e hijas en contextos de la movilidad humana en forma de tránsitos irregularizados y en búsqueda de refugio en México, generalmente estos datos quedan como parte de los informes internos de las casas o albergues de personas migrantes, actores que congregan a la sociedad civil organizada y la iglesia (Luna, 2025). Otros datos permiten seguir esto, pueden ser los del Boletín Estadístico de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP) donde, para febrero de 2026, había cerca de 850 niños y niñas entre los 12 y 17 años que ingresaron a México de manera irregularizada de los cuales, 317 estaban acompañados (padre, madre, o algún tutor) y de 0 a 12 años un total de 533 de los cuales acompañados eran 514. La pregunta es: ¿cuántas de estás infancias iban acompañadas solo de sus padres? Para exponer esto, la experiencia de indagación etnográfica, entre los años 2018 y 2025, en espacios humanitarios para las migraciones irregularizadas o en búsqueda de refugio, servirá para aproximarse y mostrar una de las muchas facetas de este tipo de movilidad humana.[1]

Ser padre mientras se migra.

La paternidad entendida como la práctica de cuidados y responsabilidades en la unidad doméstica entendida como familia, implica también lo simbólico, la representación e imaginario social del cómo ser padre a la cual se le suma, en este caso, la situación de ser migrante llevando a lo que sociológicamente puede enunciarse como mandato de paternidad (Torre, 2019). Josué era un hombre hondureño que viajaba con su hija Paola de 7 años. Su testimonio mostró que en múltiples ocasiones tuvo que pagar extorsiones para que su hija no fuera violentada antes y después de internarse en México lo cual da pistas de las violencias y peligros a los que se exponen migrando y cuidando de sus hijos. Por su parte Nahum, sentía un reproche a sí mismo por exponer a sus pequeños hijos a un viaje tan extenuante, decía: soy hombre y padre y de verdad no le deseo a nadie que pase lo que yo con mis hijos y la impotencia de verlos sufrir. Por otro lado, Hernán, viajó y permaneció en la casa de migrantes con su hija Milagros. Cuando él debía salir por trabajo – para ahorrar y continuar su trayecto – dejaba a Milagros encargada de los voluntarios o alguna mujer de confianza. Las estrategias de cuidado atravesadas por el deber ser padre mostraban el papel de padre proveedor, vigilante del riesgo exterior así como tomador de decisiones que por otra parte, muestra también el desgaste psicoemocional, físico y material que encaran muchos padres.

Muchos padres solos, acuden a las mujeres con quienes comparten espacios para dejar en cuidado a sus hijos – como el caso de Hernán – pero no todos pueden hacerlo por lo cual es común observar a hombre cargando de sus hijos mientras realizan alguna labor. Ahora, esto claramente puede evidenciar la desigualdad de género y surge la crítica a los roles de género impuestos por mandatos de índole patriarcalista. Las observaciones en campo permitieron ver que los padres solos no dejaban a sus hijos o hijas con otros hombres, salvo que el niño – en todo caso – fuera un poco mayor. Esto con las niñas no era posible: el temor a una violación o abuso sexual es latente y una posibilidad.

Lo subí al tren.

Florencio era un hombre que llegó a un albergue del sureste de México en el 2020, acompañado de quien era su hijo menor de aproximadamente 10 años y dos sobrinos de 16 y 21 años. Florencio, decidió subir al tren de carga a su hijo junto a sus sobrinos y al preguntarle el porqué de aquella decisión recordó que las pandillas en Honduras asesinaron a sus hijos mayores – una razón más para salir de su país – y al saber que los estaban persiguiendo, decidió que lo mejor fue subirlo al tren: me lo van a matar, si no lo subo al tren. Como él, muchos hombres llegan huyendo y en algunas ocasiones buscando la reunificación familiar con la pareja (esposa o novia) que les espera en México o los EE. UU, muchas veces porque fue deportado o tuvo que regresar al país de origen por el cuestiones familiares: finalmente el ser padre y hombre expone esa figura de ser fuerte y capaz, resolutivo, sin embargo, pocas veces se apunta al aspecto psicoemocional o de salud mental y física (Da Silva, et al, 2025).

Migrando con papá.

Problemáticas como la maternidad o de familias en contextos migratorios así como las afectaciones a las infancias que migran, han sido ampliamente estudiadas debido a la urgencia que representan; sin embargo, los estudios sobre las paternidades o las vejeces en las migraciones en México siguen pendientes. En el caso de los padres que migran solos con sus hijos e hijas la situación se complejiza ya que existen casos de suplantación de rol y son los tíos, abuelos o hermanos quienes toman el papel del padre. Milagros decía: el es mi papá, porque me quiere y cuida, mientras Hernán, se preguntaba si podría llegar a salvo con ella hasta los EEUU; el crisol que se trató de mostrar en este breve texto apuntó a arrojar luces sobre las complejidades de las paternidades que migran así como de los cuidados, responsabilidades y vínculos presentes en estas. Dice Warsan Shire: “Nadie sube a sus hijos a un bote, a menos que el agua sea más segura que la tierra […]” (2022). Tal vez, por esto, Florencio subió a su hijo al tren. Antes que la tierra lo devorara.

Referencias.

Da Silva, C, et al (2025). Parental Stress in International Migration Process: A Meta-Synthesis, Migraciones Internacionales, 15 (16). https://doi.org/10.33679/rmi.v1i1.3019

Luna, E. (2025). Alcances etnográficos sensibles: cuerpos, migración irregularizada y casas de migrantes (109-140) en Mario Pérez Monterosas (coord.): Viviendo la migración. Voces, interacciones y fronteras desde el sur de México, UAM. https://doi.org/10.24275/uama.395.13040

Shire, Warsan (2022). Bless the daughter raised by a voice in her head : poems  by Warsan Shire, Random House.

Torre, E. y Rodríguez, M. (2019). Paternidades a distancia: Malestares de padres separados de sus hijas e hijos tras la deportación. Estudios fronterizos20, e023. Epub 11 de diciembre de 2019.https://doi.org/10.21670/ref.1902023

UPMRIP (2026). Boletín Mensual de Estadísticas Migratoria, SEGOB.


[1] En particular rescataré la experiencia etnográfica en La 72-Hogar Refugio para Personas Migrantes en Tenosique, Tabasco.

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