Dra. Montserrat Miquel Hernández Profesora Investigadora en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Correo: montserrat.miquel@correo.buap.mx, ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3005-0565.

Elaboración propia. Edificio de una presidencia auxiliar en el municipio de Puebla. Aunque estas instancias representan el nivel de gobierno más cercano a la ciudadanía, su capacidad para incidir en la gestión del territorio y en la resolución de problemáticas socioambientales sigue siendo limitada.
El anuncio del incremento de 5.14 % en los recursos asignados a las juntas auxiliares del municipio de Puebla para 2026 ha sido presentado como una señal de atención institucional hacia las comunidades submunicipales (Carcaño, 2 de enero de 2026). Sin embargo, más allá del dato presupuestal, el cual resulta claramente limitado, sobre todo para aquellas juntas con mayores indicadores de pobreza, este anuncio abre una discusión más amplia sobre las problemáticas socioterritoriales y medioambientales que se concentran en estos espacios y que difícilmente pueden resolverse desde esquemas administrativos centralizados que no reconocen las particularidades de los territorios.
Las juntas auxiliares son territorios donde se manifiestan con especial intensidad los efectos del crecimiento urbano desigual, la presión sobre los recursos naturales y la fragmentación del tejido social. Se trata de espacios híbridos, ya que algunas juntas se encuentran plenamente integradas a la ciudad, mientras que otras conservan rasgos rurales y dinámicas comunitarias propias. En el estado de Puebla existen 659 juntas auxiliares, de las cuales 17 pertenecen al municipio capital; en esta ocasión, el análisis se centra exclusivamente en estas últimas. En ellas convergen demandas por servicios básicos, disputas por el uso del suelo, conflictos por el acceso al agua, particularmente en relación con el uso de pozos y el pago de la energía eléctrica, así como tensiones derivadas de procesos de urbanización acelerada.
Una manifestación concreta de estas problemáticas es la carencia de servicios básicos, particularmente el acceso al agua potable y al drenaje. De las 17 juntas auxiliares del municipio de Puebla capital, al menos cinco presentan niveles significativos de déficit en estos servicios, con porcentajes elevados de viviendas sin acceso formal al agua potable ni a sistemas de drenaje, como ocurre en San Andrés Azumiatla, Santa María Xonacatepec, San Pedro Zacachimalpa y La Resurrección. Estas carencias afectan no solo la calidad de vida de las familias, sino también las actividades económicas locales, como el riego de cultivos y la producción agroalimentaria tradicional (Hernández, 29 de enero de 2024).
Históricamente, las juntas auxiliares surgieron como mecanismos de proximidad política, orientados a representar a las comunidades ante el gobierno municipal. No obstante, las transformaciones normativas de las últimas décadas han reducido de manera significativa su autonomía, convirtiéndolas en órganos desconcentrados con amplias responsabilidades territoriales, pero con capacidades limitadas para incidir en la gestión ambiental y en el diseño de políticas públicas locales (Miquel, 2024). Esta pérdida de capacidad decisoria resulta especialmente problemática en territorios donde los conflictos socioambientales requieren respuestas contextualizadas y un conocimiento profundo de las dinámicas locales.
Desde una perspectiva socioterritorial, el problema central no es únicamente la escasez de recursos financieros, sino la desarticulación entre territorio, medio ambiente y toma de decisiones públicas. Las juntas auxiliares enfrentan retos estructurales como el deterioro de ecosistemas locales, la sobreexplotación de bienes comunes y la expansión de asentamientos humanos sin una planeación adecuada. Estas problemáticas suelen abordarse desde el nivel municipal mediante políticas homogéneas que no reconocen las especificidades territoriales ni los saberes comunitarios, lo que limita su efectividad y profundiza las desigualdades existentes.
La participación ciudadana pierde efectividad cuando se inserta en esquemas de gestión tradicional, orientados al control administrativo y no a la corresponsabilidad en la gestión del territorio (Ramos y Reyes, 2005). En el caso de las juntas auxiliares, esta situación se traduce en una participación restringida a la gestión de demandas inmediatas, sin posibilidad real de incidir en decisiones estratégicas relacionadas con el uso del suelo, la protección ambiental o el desarrollo local.
Desde el enfoque del gobierno local, esta situación refleja las limitaciones de un modelo de descentralización incompleta. Aunque el discurso institucional reconoce la importancia del ámbito local, en la práctica los gobiernos submunicipales carecen de la autonomía necesaria para regular los conflictos ambientales y territoriales que se producen en su propio espacio (Vargas, 2011). La consecuencia es una gestión fragmentada, en la que los problemas ambientales se atienden de manera reactiva y sin una visión de largo plazo.
Frente a estas limitaciones, algunas experiencias en México han colocado en el centro la relación entre territorio, autonomía y gestión de los recursos comunes. Los procesos de autogobierno indígena en Michoacán muestran cómo la recuperación de la capacidad decisoria a nivel comunitario ha permitido enfrentar de manera más efectiva las problemáticas socioambientales, al vincular la gestión del territorio con formas propias de organización y control colectivo (Aragón, 2020). Estas experiencias evidencian que la gobernanza territorial no puede separarse de la autonomía política ni de la capacidad real de decisión local.
Desde una perspectiva más amplia, la propuesta de fortalecer un nivel submunicipal de gobierno apunta a democratizar la gestión del territorio y a contrarrestar los efectos del centralismo fiscal y político que caracterizan al Estado mexicano (Cervera, 2021). En este marco, las juntas auxiliares podrían convertirse en espacios estratégicos para articular políticas socioambientales de proximidad, siempre que cuenten con atribuciones reales y mecanismos efectivos de participación comunitaria.
En este contexto, el incremento presupuestal anunciado para 2026 aparece como una medida claramente insuficiente para enfrentar los desafíos socioambientales que atraviesan estos territorios. Sin una transformación del modelo de gobernanza, los recursos adicionales difícilmente impactarán en la protección ambiental, la gestión sostenible del territorio o la reducción de las desigualdades socioterritoriales. Como advierten Solís, Salgado y Montiel (2019), la falta de autonomía en la gestión local limita la capacidad de los municipios, y con mayor razón de las instancias submunicipales, para convertirse en verdaderos agentes de desarrollo territorial.
En suma, las juntas auxiliares de Puebla concentran problemáticas medioambientales y socioterritoriales que no pueden abordarse desde una lógica meramente administrativa o presupuestal. Se trata de territorios donde se expresan con claridad las tensiones entre centralización, desigualdad y deterioro ambiental. Mientras no se reconozca a las comunidades como actores centrales en la gobernanza del territorio y en la gestión de los recursos naturales, los esfuerzos institucionales seguirán siendo fragmentarios y de alcance limitado.
Referencias:
Aragón, O. (2020), La emergencia del cuarto nivel de gobierno y la lucha por el autogobierno indígena en Michoacán, México, Cahiers des Amériques latines, (94), 57-81, https://doi.org/10.4000/cal.11270
Carcaño, J. (2 de enero de 2026). Este 2026, las 17 juntas auxiliares de Puebla capital recibirán 5.14% más de recurso; este será el monto, El Sol de Puebla, Recuperado de: https://oem.com.mx/elsoldepuebla/local/este-2026-las-17-juntas-auxiliares-de-puebla-capital-recibiran-5-14-mas-de-recurso-este-sera-el-monto-27483171.
Cervera, G. (2021), El cuarto nivel de gobierno autónomo: la democratización de la gestión submunicipal, en XXII Certamen de Ensayo Político (pp. 111-136), Comisión Estatal Electoral Nuevo León.
Hernández, C. (29 de enero de 2025). Estas son las juntas auxiliares de Puebla que más carecen de agua y servicios básicos, Central Puebla, Recuperado de: https://www.periodicocentral.mx/municipios/estas-son-las-juntas-auxiliares-de-puebla-que-mas-carecen-de-agua-y-servicios-basicos/374855/
Miquel, M. (2024), Las juntas auxiliares en Puebla: entre la descentralización y el control administrativo. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Ramos, J. y Reyes, M. (2005) Gobiernos locales y participación ciudadana: hacia un enfoque de gestión estratégica asociada, Espiral, Estudios sobre Estado y Sociedad, (34), 39-66, https://acortar.link/4wcxpI
Solís, R., Salgado, S. y Montiel, D. (2019), Retos de la gestión municipal: Entre la autonomía y la gestión, Horizontes de la contaduría en las ciencias sociales, 10, 1-22, https://goo.su/XlgnE
Vargas, J. (2011), Gobierno local: Autonomía y gobernabilidad. Urbano, 14 (24), 53-68, https://revistas.ubiobio.cl/index.php/RU/article/view/270
