Autora: Dra. Erika Vanesa Llanos Jiménez. Maestra y Doctora en Estudios Organizacionales por la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa. Profesora en la UNAM y Participa en el Seminario de Sociocibernética Crítica auspiciado por el Centro de Investigaciones de América del Norte (CISAN) en la UNAM.

Para comenzar a hablar de los cuidados, su importancia y necesidad de hablar de ellos, citaremos el concepto que utiliza Nancy Fraser (2022), el Capitalismo Caníbal, esto para explicar como la desigualdad reproducida por el mismo capitalismo enmarca diversos aspectos dentro de este sistema, entre ellos de cómo afecta las actividades de reproducción social entre las que se encuentran las labores de cuidados, las que son esenciales para la reproducción de la vida y de cómo son obviadas por el capitalismo. Siendo que, sin estas labores, la humanidad misma no se sostendría y por consecuencia la producción económica en muchos sentidos.
Para explicar mejor esto, observaremos en los siguientes testimonios de dos mujeres entrevistadas para una investigación personal, donde podemos vislumbrar que estas actividades de cuidado que no están siendo adecuadamente consideradas por el sistema, donde están involucrados, los empresarios y los gobiernos, ocasionando un costo, el cual es muy alto no solo económico, sino psicológico y social.
M48 :[Mi problema] fue en cuanto a los horarios; porque, por ejemplo, los horarios de la aduana eran horarios de 12 horas, con un día de descanso y tu día de descanso podía ser de lunes a jueves. Nunca era los fines de semana y las guarderías nada más estaban de lunes a viernes y hasta cierta hora.
M49: [Mi horario ocupaba] 90% de mi tiempo del día; es decir, de las 8 de la mañana que yo dejaba a las 7, 8 o 9 que yo regresaba. Es decir, 12 horas prácticamente, o bien 11 horas, de jornada laboral, pues obviamente yo no veía a mi bebé.
Respecto de la labor de cuidados, según datos de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC, 2022), en México alrededor de 58.3 millones de personas son susceptibles de recibir cuidados, esta cifra incluye la población infantil (niños, niñas y adolescentes), personas adultas mayores y personas con discapacidad, el 64.5% de estas personas reciben los cuidados por parte de una persona del hogar.
El grupo que requiere mayor cuidado son los infantes de 0 a 5 años, quienes tienen una cobertura de cuidados del 99%, le siguen los menores de entre 6 y 11 años con el 93% y los adolecescentes de entre 12 y 17 años ocupan el tercer lugar con 65.9% de cobertura, las personas con discapacidad o dependencia ocupan y las personas ocupan el cuarto y quinto lugar con el 61.5% y 22.4% respectivamente. De las 31.7 personas que dedicaron trabajo de cuidados en los hogares, 75% fueron mujeres y 24.9% fueron hombres.
En promedio, las horas a las semanas dedicadas al trabajo de cuidado a integrantes del hogar para las mujeres representó el 37.9 horas mientras que, para los hombres representó 25.6 horas. Del 79.3% de personas que proveen cuidados en el hogar, 86.9% fueron mujeres. En relación al cuidado de los infantes cuidados dentro del hogar, las principales cuidadoras fueron las mujeres con 96% para los niños y niñas y 90.3% para los y las adolescentes.
Esta visible discriminación y violencia en contra de las mujeres madres no puede explicarse solo en términos situacionales, sino que forzosamente se tiene que pensar en términos de violencia sistémica ya que esta permanece en la estructura, se esconde en la normalidad y se sirve de la opresión y de la explotación[1] (Žižek, 2009). Además, al estar escondida en nuestras prácticas sociales, costumbres y tradiciones es difícil poder detectarla.
Como se pudo observar en los testimonios citados arriba, las organizaciones son espacios de reproducción de la violencia sistémica, dado que obedecen a prácticas normalizadas de opresión y explotación. El capitalismo se funda ideológicamente con la exclusión de las mujeres dado que estás al momento no eran consideradas seres racionales, la tradición heredada de mantener a las mujeres en el espacio privado solo llevo a las mujeres a tener que hacerse cargo no solo de la economía de los hogares, sino también del cuidado, siendo estás el grupo más explotado y vulnerado en términos de las labores de cuidado (aunque no exclusivo).
A pesar de las diferentes estrategias de inclusión, la realidad de las madres mexicanas yace en la discriminación, en la precariedad y en lo general en la vulneración de múltiples derechos. Tal es el caso de las organizaciones que ocupan sus estrategias de inclusión para madres para posicionarse mejor en el mercado laboral, lo cual, hace que estos espacios que deberían ser un derecho para las madres trabajadoras se vuelven privilegios. En este sentido las organizaciones ganan más que las mujeres trabajadoras en lo general.
La realidad laboral en las organizaciones de la mayor parte de las mujeres se puede ver expresada en el testimonio de N38, quién por las demandas del trabajo tuvo que mandar a su hija con su madre que vivía en otro estado, a pesar de haber solicitado en repetidas ocasiones su cambio a un lugar cercano al de su familia, este cambio nunca sucedió:
N38: Ya tenía un cansancio o fatiga crónica [como le llaman] Y sí: por el hecho de que yo no podía tener allá a mi hija, yo llegaba de trabajar y me la pasaba llorando. Era mi día de descanso y yo llorando y llorando, estando encerrada en una casa; fueron como unas crisis. Yo fui con mi nutriólogo; me hicieron estudios, para saber por qué estaba bajando tanto de peso. Aparentemente, todo estaba bien y ya me empezaron a preguntar en qué trabajaba y me dijeron: “Aquí, más bien, lo que indica es que es una cuestión por la situación que estás pasando, que estás lejos de tu hija”
N38 amaba su trabajo y no lo quería dejar, pero implícitamente la hicieron elegir entre el trabajo y la maternidad, una incrusijada que muchas mujeres, no solo en México, enfrentan.
La lucha constante entre la maternidad y el desarrollo profesional tiene efectos muy tangibles como se evidencia en los testimonios de N38, efectos que afectan directamente a las organizaciones. Según datos de la OIT y de la OMS (2024) mundialmente se pierden 12,000 millones de días de trabajo debido a la depresión y la ansiedad, lo cual significa, un billón de doláres. Las pérdidas para las organizaciones se siguen sumando cuando se le adhiere el hecho de que al obligar a una mujer a renunciar para poder ejercer su maternidad, pierde todo el conocimiento y habilidades que está mujer madre trabajadora ofrecía.
En conclusión, la experiencia compartida por esta mujer madre trabajadora, refleja una realidad sistémica que impacta a millones de mujeres en México y en el mundo. La discriminación laboral y la falta de políticas de conciliación entre el trabajo remunerado y el cuidado familiar perpetúan la desigualdad de género y la vulnerabilidad económica y emocional de las mujeres en el ámbito laboral y social.
La invisibilización del trabajo de cuidados y la exclusión de las mujeres del espacio público continúan siendo desafíos urgentes que requieren una respuesta estructural por parte de los gobiernos y las organizaciones. Es necesario reconocer y valorar el trabajo de las mujeres en todas sus dimensiones, garantizando condiciones laborales justas y equitativas que permitan una verdadera conciliación entre la maternidad y el desarrollo profesional.
[1] “Mecanismos normales de opresión, explotación, enajenación y/o despojo” (Barrón, 2012, pag.112).
Referencias
Banco Mundial (2020). La participación laboral de la mujer en México. Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento / Banco Mundial. Recuperado de: https://documents1.worldbank.org/curated/en/753451607401938953/pdf/La-Participacion-Laboral-de-la-Mujer-en-Mexico.pdf
Barrón, J. (2012). Una mirada a la violencia en las organizaciones vista desde la teoría de los sistemas (págs. 105-118). En A. Díaz. Enfoque de la complejidad: Diversas perspectivas. México: fca Publishing.
Fraser, N. (2022). Cannibal capitalism: How our System is Devouring Democracy, Care, and the Planetand What We Can Do About It. Verso Books.
Hardoy, I., & Schøne, P. (2008). The family gap and family friendly policies: the case of Norway (págs. 2857-2871). Applied Economics, 40(22).
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2022). Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares . Recuperado de https://www.inegi.org.mx/programas/enoe/15ymas/#publicaciones
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2023, 3 octubre). ENCUESTA NACIONAL PARA EL SISTEMA DE CUIDADOS (ENASIC) 2022 [Comunicado de prensa]. Recuperado 9 de marzo de 2024 de: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2023/ENASIC/ENASIC_23.pdf
La OMS y la OIT piden nuevas medidas para abordar los problemas de salud mental en el trabajo. (2024, 1 febrero). International Labour Organization. Recuperado de: https://www.ilo.org/es/resource/news/la-oms-y-la-oit-piden-nuevas-medidas-para-abordar-los-problemas-de-salud
Spitzmueller, Christiane; Matthews, Russell A. (2016). Research Perspectives on Work and the Transition to Motherhood. Spring
Žižek, S. (2009). Sobre la violencia: seis reflexiones marginales. Barcelona: Paidós.
